Pregunta a antiguos clientes:

¿Qué te ha permitido el coaching?

Las respuestas

Como Director General de una PYME, el decidir un cambio para la empresa, ¿acaso no es algo que yo también tengo que decidir? Cuando el accionariado, la función de dirección y las funciones operacionales se entremezclan no siempre es fácil distinguir qué factor me lleva a tomar una decisión y me ayuda a levantarme cada mañana… En un mercado que va a toda velocidad y para mantener el carácter singular de la empresa, llegó ese momento implacable: una situación de roles múltiples en la que me pregunté qué parte de mí es la más vital para nuestro modelo de negocio y cuál es mi zona de confort, sopesando si esta «parte» sigue correspondiendo a una necesidad de la empresa y si yo sigo siendo competente en ella. Aquí es decisivo no caer en el error. Creo que nadie tiene suficiente perspectiva sobre sí mismo para hacerlo solo. Incluso puede ocurrir que el problema inicial no sea uno.

La intervención de Claude se produjo en un tempo perfecto, con una escucha extraordinaria y una profundidad que me hizo comprender el significado de coaching profesional y de benevolencia. Este acompañamiento me ha permitido volver a centrarme tras una reorganización. Desde entonces soy capaz de ejercer mi competencia en marketing y creación de manera descentralizada, amo lo que hago y soy más exigente. La empresa se ha reforzado dentro de su modelo de negocio y sus singularidades.

L.Q., Director de Marketing & Creación. Sector de packaging de lujo.
Reconozco que cuando empecé las sesiones de coaching era un poco escéptico sobre la necesidad de hacerlo. Pensé que yo ya era lo suficientemente bueno como para solucionar por mi cuenta mis problemas profesionales y mis limitaciones, pero me equivocaba completamente. El hecho de hablar con alguien de alto nivel que entiende tus problemas, que te puede dar un punto de vista diferente y con quien debatir abiertamente es una gran ventaja. Gracias a nuestras conversaciones, me di cuenta de los problemas reales que tenía y de las prioridades que tenía que «atacar» para mejorar en el día a día y para enfrentar mejor ciertos problemas.

Al principio quise que nuestras sesiones se centraran en mi capacidad de liderazgo, pero rápidamente me di cuenta de que tenía que abordar necesariamente los problemas de comunicación interna con mi jefe. Debatimos cómo encarar estos problemas, si eran culpa mía o no, cómo debía tomarme una situación de estrés así… todas nuestras conversaciones me ayudaron mucho. No todo se ha solucionado, por supuesto, pero creo que ahora soy más capaz de enfrentarme mejor a estos problemas y tengo una postura más firme o, al menos, llevo mejor estas situaciones.

G.I., Director general y Director de tecnología del grupo mundial. Sector químico.
He ganado confianza en mí mismo, lo cual me permite tener mayor perspectiva y tomar las decisiones más rápido. Así, me comunico de manera más positiva y los intercambios con mis colegas son más fluidos y constructivos. Estos factores me ayudan a gestionar mi día a día más cómodamente.
L.D.T., Responsable Comercial. Sector de envasado para perfumería.
Como actual Director Administrativo y Financiero en una empresa industrial, me veía con ciertas dificultades para establecer una relación de confianza con el dirigente, puesto que me desestabilizaba el comportamiento introvertido. Gracias al coaching de Claude puedo visualizar qué parte me corresponde a mí y qué parte le corresponde al otro, así como superar mis limitaciones.

He aprendido a retrasar los momentos de estrés, a expresarlo y a gestionarlo. He trabajado mi empatía, es decir, mi capacidad de recibir a otra persona en el estado en el que se encuentre. A partir de ahora, acepto mi emotividad y le saco mayor partido. Con el trabajo que hemos realizado juntos, he podido desempeñar mi trabajo con creces. Ya no volveré a enfrentarme a una tarea de la misma forma en el futuro.

Q.M., Dirección Administrativa y Financiera. Sector de la industria agroalimentaria.
Después de un año difícil de relaciones destructivas en materia de gestión con el exdirector, me sentía exhausto, con una pérdida total de confianza, así que el presidente de mi empresa me propuso realizar un coaching. Desde el primer encuentro con Claude Bouyer pude construir una relación de confianza que me ha permitido comprender y analizar las causas de este fracaso, dejar de sentirme culpable y recuperar así la confianza en mí mismo.

Claude me ha enseñado a ver las cosas de otra manera, a cambiar mi enfoque y mi comprensión de los acontecimientos, las situaciones y las relaciones humanas. Al comprender mejor estos procesos he cambiado mi comportamiento, mi nivel de estrés ha decrecido y he recuperado el placer de vivir y de crear relaciones positivas en el entorno profesional. Más allá de los resultados del coaching (comprensión de los acontecimientos pasados, desculpabilización, puesta en marcha durante el cambio comportamental, análisis de los resultados de este cambio…), me quedo también con los métodos utilizados en nuestras reuniones de trabajo. Claude nunca me da la respuesta a mis dudas e interrogantes, sino que me obliga a analizarlos, a comprenderlos y a explorar todos los factores con perspectiva.

B.T., Gerente de Operaciones. Sector embalajes.
El coaching me ha permitido desarrollar capacidades de gestión mediante la conjugación de herramientas convencionales y métodos personales de análisis y de acción muy eficaces para dirigir mi empresa. Los resultados, tanto a nivel de comodidad como a nivel de rendimiento del equipo, son emocionantes. Esto ha hecho posible que ahora pueda investigar nuevos campos de desarrollo y crecimiento personal. Sé bien que quiero continuar en este sentido… y para ello realizaré un segundo coaching si es necesario.
D.C., Dirigente sociedad RH.
En primer lugar, el acompañamiento me ha permitido identificar el problema. A continuación, he podido analizar y, sobre todo, posicionarme en relación al problema. En efecto, salí de mi zona de confort. Después, estuvimos examinando juntos las diferentes soluciones posibles. La decisión final fue mía y nunca la he lamentado después, sino todo lo contrario.

Esta decisión me permitió avanzar positivamente dentro de mi función de gerente de la empresa. Hoy en día, esta experiencia me lleva a permanecer vigilante en las relaciones con mis colaboradores, a estar atenta a sus necesidades y también tomar decisiones con mayor serenidad. Soy verdaderamente más eficaz y tranquila. Si tuviera que repetirlo, lo haría sin dudarlo.

F.E., Dirigente de PYME. Sector de equipamiento de automóviles.
Por mi parte, el coaching realizado me ha permitido trabajar sobre dos puntos clave:
· ¿Cómo «dirigir» mejor al jefe? ¿Qué es lo que podemos aceptar? ¿Qué relaciones tenemos que desarrollar para que el trabajo se realice en armonía? ¿Cómo clarificar la relación? ¿Qué podemos aportar al jefe? ¿Qué debemos esperar de él?
Al responder a estas preguntas en el transcurso de las entrevistas, me centré en lo esencial y he podido comprender mejor mi entorno y la naturaleza de las relaciones que me vinculaban a mi jefe. Me he vuelto un «ahorrador de energía» con el objetivo de concentrarme en lo fundamental. Cuando se ha producido algún conflicto, me he sentido más seguro de mis decisiones y he podido gestionarlas de manera más «adulta» y responsable.
· ¿Cómo trabajar mejor con los colaboradores directos?
Comprender mejor las relaciones me ha permitido tener perspectiva y escuchar más atentamente.
Al encabezar un equipo multicultural he podido aprehender mejor las expectativas de unos y otros y mejorar así el funcionamiento de las sinergias en el seno del grupo.
D.S., Vicepresidente Europa. Sector agroalimentario.
El funcionamiento cotidiano de la dirección de una empresa familiar no es fácil, sobre todo cuando el carácter de los hermanos que están al frente son bastante diferentes. Después de 12 años trabajando juntos, me he dado cuenta de que nuestros enfrentamientos cada vez más frecuentes agotaban tanto a nuestro equipo como a nosotros mismos y nos hacían perder nuestra eficacia profesional, además de poner diariamente en peligro nuestra relación filial. Trabajar con Claude Bouyer nos ha permitido construir una nueva base de comprensión y diálogo entre mi hermano y yo de utilidad profesional y familiar.
Mediante esto, he podido distinguir lo que procedía del ámbito familiar o del profesional en nuestros comportamientos agresivos. Con esta aclaración progresiva he conseguido finalmente elegir el buen momento para hacer las cosas con mi hermano adoptando siempre una actitud acorde a las circunstancias. Esta es una opción comportamental que genera bienestar, que se basa en el reconocimiento de los talentos de cada uno en lugar de centrarse en los defectos y que permite construir una legitimidad mutua que no podía existir antes.

Se crea así una confianza y una capacidad de trabajo en equipo que tiene una gran potencia. En un plano más general, el trabajo que he realizado con Claude me ha permitido entrar en una especie de «tercera dimensión» de la gestión: una vez constatado el derroche de potencial de muchos de nuestros colaboradores, el nuevo procedimiento de actuación consiste en construir lo que se puede mejorar por ellos y con ellos. En el fondo, el proceso que se emprende es del de reconocimiento del potencial que muchos de nosotros estamos dispuestos a emplear cuando se dan las condiciones favorables a su eclosión: es el apasionante rol del gestor en la construcción de este entorno lo que devuelve el sentido humano tan desprestigiado a la vida en la empresa. Estoy convencido.

C.Q., PDG de una PYME familiar.